Babel, un encuentro de lenguajes, discursos y narrativas
Raúl Antonio Arango Piedrahita
Multiversidad Mundo Real Edgar Morin
Hermosillo, Son., México
raulantonioarangopiedrahita@gmail.com
Resumen
En el presente articulo damos cuenta de la manera como la conducta comunicativa o el acto de comunicarse, es quizás el elemento más inquietante del ser humano. Y quizás lo es más aún si se considera que todo acto, fue, antes que nada, una idea. Con cierta ligereza o talvez asombro, decimos con cierta frecuencia o escuchamos decir que “se nos ha escapado una idea” o se nos voló el pensamiento, para significar que hemos perdido la conexión con aquello que ocupaba maestra mente hasta ese instante, sin embargo, nadie ha visto una idea correr o volar para escaparse, pero utilizamos verbos que indican esa acción y movimiento. La manera de comunicarse da cuenta a su vez de lo que somos como sujetos en el mundo y para este, por lo tanto, sobre pasa el habla, la lengua y porque no decirlo la cultura misma.
Palabras claves
Sujeto, acto comunicativo, comunicación, lenguaje, lengua, habla.
Abstract
In this article we give an account of the way in which communicative behavior or the act of communicating is perhaps the most disturbing element of the human being. And perhaps it is even more so if one considers that every act was, first of all, an idea. With a certain lightness or perhaps amazement, we say with some frequency or hear it said that “an idea has escaped us” or our thought has flown away, to mean that we have lost the connection with that which occupied the mind until that moment, however, no one has seen an idea run or fly to escape, but we use verbs that indicate that action and movement. The way we communicate in turn accounts for what we are as subjects in the world and for it, therefore, speech, language and why not culture itself go beyond it.
Keywords
Subject, communicative act, communication, language, language, speech.
La manera como damos cuenta de lo que nos acontece implica el ejercicio conductual de ejercer un acto comunicativo y esta se origina en motivaciones. Este se comunica mediante un lenguaje, una lengua materna y un habla, estos elementos son distintos y diferenciados entre sí, por lo que de esta manera funcionamos como sujetos, células y como moléculas. El hombre es un sujeto comunicante, en tensión, en constante interacción consigo mismo y con otros que integramos el sistema social que Parsons como estudioso del sistema social resalta como una gran mole de principios, valores, creencias que transforma los insumos que le ingresan a manera de motivaciones, salen transformados en acciones y conductas que dan forma e identifican el sistema. La comunicación o el acto comunicativo es una dimensión que importa a la semiótica y a los semiólogos en tanto se origina en el pensamiento y este es el origen de todo lenguaje, como lo sugiere Soussere.
De esta forma es como se nos permite conocer el lenguaje, a partir de su funcionamiento, de tal manera que describirlo implica un ejercicio de observación a todo su engranaje para determinar las interrelaciones que se dan entre los componentes que lo integran. La acción y los sujetos actores, son determinantes para el sistema, pues estos reproducen en este sus propios esquemas valorativos y conductuales. Por tanto, el propósito en el presente trabajo es describir el papel del pasamiento como acto fundacional del leguaje en los distintos procesos humanos, para describir sus motivaciones y delimitar su carga valorativa de los Egos y los alter egos, que nos permitirán conocer el acto comunicativo como una gran elaboración mental para las relaciones humanas con el otro y con lo otro.
La comunicación como un acto complejo
Pocos libros tan conocidos y de tanta aceptación y lectura en el mundo, son tan ricos en mitos y mitología como la biblia hebrea. Dentro de este compendio de relatos que conforman el antiguo testamento, se lee lo siguiente en el libro del Genesis, versos 1 al 9 “Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. 2 Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. 3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. 4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. 5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. 6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. 7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. 8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. 9 Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió[a] Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra. [i]
No es aventurado decir que el cerebro humano en su rol de aparato reproductor de imágenes e ideas utiliza dos sistemas explicativos del mundo tal como él lo percibe o lo crea, lo hace como si se tratara de las dos caras que conforman una misma moneda, en la que, de un lado, aparece el mito y del otro, la razón. El primero es el pensamiento racional que precede a la ciencia y, de forma paralela, es acompañante en el proceso nada simple de comprender los lenguajes y a su vez generar un conocimiento frente a ellos. La ciencia, más que la corrección y superación del relato mítico, es su agente maximizador, pues lo multiplica de manera exponencial, por lo que termina ejerciendo una función de validador. De esta manera, la ciencia maximiza el mito y este reclama de aquella un sistema explicativo satisfactorio, por lo que mito y ciencia subsisten mediante una relación dialéctica y dialógica, como el huevo y la gallina, que propone el materialismo histórico, ya que el uno no puede sobrevivir sin el otro, y en un momento dado de esa relación, el uno explica al otro. Y la ciencia se origina en el mito, como en la definición de la caída de la manzana que introduce Newton, y sobre el origen de Dios, en la causa incausada de que habla Domingo Sabio.
Dicho en la forma de describir anterior, se tiene entonces, que el pensamiento es una facultad de los seres humanos, quienes para ejercerla se apoyan en la dimensión de lo simbólico como otra capacidad de representar y pensar los sistemas sociales, sobrepasando los estímulos presentes, sintetizando los significados de estos en fonemas, morfemas, convenciones, signos y símbolos. También en valores y creencias como bien lo anota Parsons acerca de los sistemas sociales y el papel de la acción humana en ellos. Lo anterior porque dentro de la teoría social ha cobrado carrera una verdad casi indiscutible como la que plantea que un hecho social se explica con base en otro hecho social anterior, y esta verdad se ha universalizado de tal manera que ha sido utilizada por la ciencia y el mito indistintamente para establecer narrativas fenomenológicas.
Del análisis del relato sobre la torre de Babel antecitado, surge la confirmación mítica de lo que puede lograrse en torno a un lenguaje común. Allí se da cuenta de la decisión que tenían los sujetos conformantes del sistema social sobreviviente al Diluvio universal, la gran catástrofe, que el Dios Yahvé signó sobre la tierra al condenarla a una precipitación que según las voces científicas de hoy, debió ser de poco más de tres mis milímetros cúbicos por segundo, puesto que como lo narra el mismo texto bíblico[ii], llovió durante cuarenta días y cuarenta noches, anegándose la tierra. Como resultado de semejante aguacero colosal, perecieron todos los seres vivos y el agua cubrió inclusive las cimas de las montañas. Se dice que los sobrevivientes a la catástrofe histórica, se amarraron a un lenguaje común, realizaron pactos y se propusieron construir una torre tan alta que llegara hasta el cielo y que sería tan sólida que ni la repetición de tal magnievento pudiera volver destruir la vida y lo construido. Pero no contaban con que el acuerdo de voluntades surgido entre los nuevos pobladores, habría de inquietar al dios creador del antiguo, quien calificó de soberbia sus intentos de elevar fronteras con solamente el cielo como su límite y decidió confundir su único dispositivo con el cual los pactantes clarificaron sus consensos. El lenguaje.
Se dice que ya las semánticas no eran las mismas pues cada uno empezó a hablar un idioma ininteligible para el otro, lo que no solo los disuadió de su objetivo hasta entonces común, sino que los obligó a dispersarse y fundar nuevos pueblos que hablaran como ellos y se entendieran con ellos, como una suerte de nuevas parentelas desde el punto de vista lingüístico, lo cual sugiere que no es que cada individuo hablara distinto, sino que un grupo hablaba distinto de otro. No fue cambiada su racionalidad, fue cambiado su manera de expresarla, las convenciones contenidas en tanto en los significados como en los significantes, en los fonemas las frases de sentido, ya no eran las mismas y según se deriva de ese mismo mito, jamás volvieron a serlo. Babel es entonces la muerte de las redes de entendimiento y la vida de nuevas convenciones lexicales, de signos y de símbolos, siendo ella misma a la vez alfa o omega de dos visiones de mundo. Los que se quedaron, lo hicieron por la proximidad de sus lenguajes, mientras que quienes desertaron, lo hicieron también por la búsqueda de nuevos sentidos, abrieron nuevas fronteras de la comunicación, las cuales determinaron a la vez el nacimiento de nuevas culturas en otros puntos de la geografía.
Muchos siglos después, se corroboraría la certeza de este acto fundacional cuando un hombre que simbolizó a sí mismo como el máximo de la justicia, cuyo nacimiento fue la consecuencia del encuentro de dos realidades, la divina y humana, que dijo no haber venido a dividir sino a unir, pero lo primero que fraccionó fue la historia, por lo que uno es el pensamiento antes y otro es después de él, este señor, ingresó triunfante a la capital común de varias racionalidades, Jerusalén, montado sobre un asno proclamado como el rey que habría de venir, es según el mito, el mismo que la realidad social y política de la ciudad de su reinado, exhibiría sangrante y torturado sufriendo la muerte de cruz, para resucitar al tercer día, contra todo pronóstico de la ciencia, dejando mudos por igual a intelectuales, magos, científicos y personajes de la fauna política de todos los tiempos. Con su nombre se construyó un imperio, un sistema social que se renueva a si mismo y que subsiste como una organización que en contravía de su fundador, controla el credo, la moral y el culto.
Benedicto XVI, un anciano venerable, de mirada intimidante y fría, fue el 265º papa de la Iglesia seguidora de quien Jerusalén llamara su señor, también el primer alemán en ostentar el título en medio milenio, y se dice que su elección marcó un hito en la renovación espiritual de Alemania 60 años después de la II Guerra Mundial y el Holocausto, renovación que también es un mito, porque el espíritu Alemán de nuestros días arrastra los mismos males que aquejan el espíritu moderno, la incertidumbre y la desazón supremas. Este maestro universitario, teólogo de la ley reformista, fue sin duda un buscador de la razón, la formación de Ratzinger estaba marcada por las Escrituras y por los padres de la iglesia, por un pensamiento esencialmente histórico. Este maestro habría de pronunciar una potísima conferencia en su visita al parlamento de su tierra natal, en calidad de jefe del Estado Vaticano, en la que expresaba que Jerusalén es el punto de encuentro de tres racionalidades y culturas, la Hebrea, la Romana y la Griega. Las tres dotadas de idiomas, lenguajes mitos y sistemas explicativos del mundo diferentes, por lo que podemos afirmar que la riqueza cultural actual de la ciudad, no es más que la consecuencia de haber sido eje integrador de las multi y trans disciplinas que cada visión trajo consigo. Dicho a la manera de Julieta Haidar,[iii] este encuentro significó además de la fusión de lo material de cada una, la transferencia que está presente en lo que esta autora denomina la Semiótica de lo invisible, que tiene como objeto analizar la producción del sentido que subyace fuera de los canales sensoriales-perceptivos normales; en ella se abarcan lo mágico, lo mítico y las tradiciones orales que también integran ésta.[iv]
La actividad vital en la biósfera conforma la noósfera, de tal manera que no es mas que la acción del sujeto pensante dentro del sistema que la conforma y determina. Las acciones humanas son todas múltiples y diversas, como diversas son las interpretaciones que generan las mismas. Podríamos decir que las acciones conservacionistas de la vida y de la especie humana deberían ser las que colmen con mayor énfasis el tiempo y la vitalidad de los seres humanos que integran la noósfera, pero no es así, pues de la misma manera que hay activista por la paz, los hay también por la guerra y hay científicos cuyo compromiso está en mejorar la especie como otros en deformarla, un ejemplo de esto lo dan las rutas de marcado por los medicamentos que deterioran la salud de las personas, en las que los laboratorios productores y comercializadores solo por ver crecer sus ganancias en dinero introducen productos que deterioran la salud de los individuos y por tanto de los colectivos sociales.
Cada uno de nosotros somos, actuamos, nos relacionamos e interrelacionamos desde la misma biosfera y noosfera, pero desde diferentes horizontes de sentido y significado, de alguna manera seguimos siendo la comunidad de Babel, verlo de esta manera, no ofrecería mayor complejidad para su compresión, si no fuera porque el mundo da cada sujeto, es a la vez un submundo para el otro, y nos miramos desde allí, nos reconocemos desde allí, con elementos de cada mundo, no es lo mismo la mirada de un autista (persona con autismo) hacia mí, que la mirada de un científico hacia el autista pues ambos comparten horizontes distintos, puntos de partida y de llegada a veces opuestos, pues mientras el científico puede ver en el otro una oportunidad de conocimiento, o un conejillo de indias, el otro solo es ausente de generalidad. Algunas veces el científico no existe para el autista. Pero decirlo así, implica verlo desde esa unidad semiótica personalísima y ello no es posible.
Con nuestros horizontes de significado analizamos teorías para aprehender ese mundo e intentar comprender las distintas conexiones que se dan entre los objetos o sistemas y llegar inclusive a predecir ya que muchas de estas teorías tienen leyes o son cuasi científicas y permiten saber que va a suceder antes de un suceso, es así como el mito hebrero plantea que ser bueno implica ser premiado con la salvación, mientras no serlo genera una condenación, lo cual puede ser visto desde un horizonte predictivo como otra función del mito, el pensamiento mítico, de la magia y de la ciencia. De tal manera que el sujeto que opta por ellas, lo hace teniendo que cargar con el hecho cierto que cada una de estas racionalidades comporta su propia carga epistemológica, razón por la cual, explica los objetos que aborda de manera propia y con leguajes y semióticas particulares. Con lo que muchos han denominado estructuralismo Sousseriano. la lengua no es más que un sistema particular, ya que cada vez que alguien habla realiza un acto individual pero a su vez utiliza la lengua de su comunidad, aunque si lo pensamos bien, lo que hace la persona es expresar su pensamiento en el idioma o lengua madre de su comunidad, por lo que este autor explica que lo que es una realidad es el sonido, que produce el lenguaje articulado, es decir el habla, que él define como el fenómeno acústico-vocal, que interesa a la lingüística en tanto y en cuanto es una expresión del pensamiento. Así las cosas, entonces, pensamiento, lenguaje lengua y habla son categorías distintas que interesan a la semiótica, pero que conforman una estructura, de cuya jerarquía se ha ocupado Soussere para fundar su visón estructuralista del lenguaje[v].
Por su lado, La teoría expuesta por Chomsky lleva el nombre de Generativismo, ya que el lenguaje es generado y desarrollado por un sujeto, es decir, por el mismo ser humano y define su gramática como una descripción de la competencia tácita del hablante-oyente, que fundamente su efectiva actuación en la producción y perfección (comprensión) del habla. A este nivel de descripción, lo entiendo como una dimensión de pensamiento superior, solo posible entre los seres humanos, dado que solo él puede reflexionar a retro pensar acerca del acto generado.[vi]
¿Si el pensamiento humano es el que genera el lenguaje, que es entonces lo que genera el pensamiento? Desde una perspectiva histórico – dialéctica, podríamos aventurarnos a responder el interrogante afirmando que la necesidad creó el órgano tal y como lo sostiene Engels [vii] en su tesis acerca del evolucionismo. Y es que es una necesidad humana el acto de comunicarse y el hecho de comunicar. El pensamiento transita la lengua y ésta por los signos y los símbolos, la torre de babel nos pone de relieve otra vez la importancia de saber comunicar, de generar lenguajes comunes, hablas y códigos que puedan conseguir que el otro entienda nuestro propósito en el mundo y la importancia de ese otro en nuestro propósito. Babel nos recuerda que más importante que lengua materna común, es más importante el código del pensamiento común, en tanto es pensamiento es el fundamento del lenguaje y dentro de este las narrativas y los discursos, aunque heterogéneos pueden acercarnos y mantenernos unidos en torno a procesos de construcción comunes.
Conclusiones
- EL lenguaje es una de las máximas elaboraciones del pensamiento humano. al hablar de los sujetos y los roles.
- La propuesta de Ferdinand de Saussure se encuadra dentro de la teoría del estructuralismo, y es importante porque ayuda a comprender las categorías y sus desempeños dentro de la ciencia del lenguaje.
- Según Saussure para su estatus de ciencia del lenguaje la semiótico debe tener un objeto claro y definido de estudio y sintetizarse o expresarse por medio de leyes universales,.
- La motivación y el acto de comunicar son los dos elementos que con mayor fuerza importan al lenguaje en tanto son manifestaciones del pensamiento.
- Pensamiento mítico y pensamiento mágico son narrativas y lenguajes de la cultura.
- En la propuesta de Chonsky la gramática generativa como una disciplina que situó la sintaxis en el centro de la investigación lingüística.
- Con el paradigma generativista, cambiaron la perspectiva, los programas y métodos de investigación en el estudio del lenguaje.
Referencias bibliográficas
- Colombia, Constitución Política (1991). De los derechos sociales, económicos y culturales, articulo 44.
- Parsons Talcott, El sistema social, 1953
- Haidar Julieta, La complejidad y los alcances de la categoría de semiósfera. Problemas de operatividad analítica
- Idem
- EN: R. Pascual, D. Romero, C. Fino, L. García y M.S. Medel (Eds.) (2013). Lenguaje y comunicación: Introducción a los principales problemas y perspectivas históricas. Buenos Aires : Nueva Librería. pp. 1-
- CHOMSKY,. NOAM : Aspectos de la teoría de la sintaxis. Ver- … La perspectiva adoptada por Chomsky frente a la lingüística
[i] REINA VALERA, 1960 EDICIONES PAULINAS 1984 PG 187
[ii] Ibidem, pg 158
[iii]Haidar Julieta, La complejidad y los alcances de la categoría de semiósfera. Problemas de operatividad analítica
[iv] Idem
[v] EN: R. Pascual, D. Romero, C. Fino, L. García y M.S. Medel (Eds.) (2013). Lenguaje y comunicación: Introducción a los principales problemas y perspectivas históricas. Buenos Aires : Nueva Librería. pp. 1-17
[vi] CHOMSKY,. NOAM : Aspectos de la teoría de la sintaxis. Ver- … La perspectiva adoptada por Chomsky frente a la lingüística.
[vii] . Engels. El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre. Escrito: En 1876.[1] Primera edición: En a revista Die Neue Zeit, Bd. 2, N° 44, .